Normalizar las pruebas implica modificar cómo hablamos sobre ellas.

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Por Nacelyn Almodóvar | 28 de julio de 2026
El estigma social asociado con las ITS, y reforzado por la educación sexual limitada y el lenguaje utilizado para hablar sobre la salud sexual, desincentiva que las personas se realicen pruebas de detección, incluso cuando existen servicios disponibles.
Los datos publicados en el Informe del sistema de vigilancia de ITS del Departamento de Salud (DS) revelaron que, durante el 2025, hubo un alza en casos positivos, particularmente del Virus Herpes Simple Tipo 2 (VSH-1), clamidia, sífilis y gonorrea. Según el informe, los casos están concentrados en jóvenes y adultos entre las edades de los 20 y 34 años.
La detección temprana de una ITS permite evitar complicaciones a largo plazo y reduce el riesgo de transmisión a otras personas. El acceso de la comunidad a estas pruebas está, principalmente, a cargo del DS en conjunto con los Centros de Prevención y Tratamiento para Enfermedades Transmisibles (CPTET) y acuerdos colaborativos con organizaciones de base comunitaria (OBC).
El DS provee servicios de pruebas y orientación y educación sobre la prevención de las ITS y Virus de Inmunodeficiencia Humana (VIH), incluyendo a personas de alto riesgo, personas que viven con el VIH y para las parejas expuestas al VIH. También, distribuyen condones de forma gratuita en las clínicas de la comunidad y orientan sobre P.R.E.P (Profilaxis Preexposición), entre otros proyectos.
El lenguaje influye en la decisión de hacerse la prueba
El conocimiento sobre las ITS, el uso correcto del condón y la distribución de material educativo son algunos enfoques clave para prevenir las ITS. “Las pruebas son muy sencillas. El miedo está relacionado con el tabú alrededor de la sexualidad; de esto no se habla. Trabajamos para que la gente le pierda ese miedo.”, destacó la licenciada Blanca Cuevas, Coordinadora de Comunicación y Educación en Salud en el DS.
Una de las razones por las que las pruebas son fundamentales es que muchas ITS no ocasionan síntomas. Esto significa que una persona puede transmitir la infección sin saberlo o desarrollar complicaciones antes de recibir tratamiento.
“Se le lleva información sobre las ITS. Que conozcan cómo se transmiten, cómo se pueden prevenir y qué alternativas tienen para hacerse las pruebas.” continuó la Lcda. Cuevas. “Queremos que la gente pueda reconocer cuáles son los síntomas de las ITS, qué pueden observar, y clarificar que no todas presentan síntomas, pero de las que sí los presentan, que la gente conozca.”, añadió.

Infografía por Nacelyn Almodóvar.
Por otro lado, las frases como “estoy limpio/a” o “se ve limpio/a” promueven el estigma social asociado con las ITS. La implicación es que una persona con un resultado positivo a una prueba de ITS está “sucio”. Planned Parenthood destacó, en este artículo, que el lenguaje puede estar relacionado a los estigmas asociados a las conversaciones sobre el sexo. También, recomendaron modificar el uso del lenguaje y optar por eliminar la palabra “limpio” a favor de, por ejemplo, “obtuve un resultado negativo”.
El estigma no solo afecta la manera en que las personas hablan sobre las ITS, sino también las decisiones relacionadas con su salud. El estudio: “Stigma as a barrier to treatment of sexually transmitted infection in the American deep south: issues of race, gender and poverty” identificó que el estigma está asociado a la angustia emocional, retrasos en el tratamiento y complicaciones de salud, cuyos efectos psicosociales pueden incluir la culpa, la vergüenza, el aislamiento, el miedo y la negación. También, encontraron que el miedo al estigma contribuye a que las personas aplacen las pruebas de detección de ITS.
Las pruebas pueden ser realizadas en una de las ocho clínicas regionales del DS, con un referido de su médico primario u otros proveedores cuyos servicios pueden estar cubiertos por el plan médico, como el Centro Ararat, MedX o PR Concra. Sin embargo, a pesar de su disponibilidad el miedo al juicio social continúa siendo una barrera para que las personas se realicen las pruebas.
Conoce las pruebas

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El Centro para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC, por sus siglas en inglés) establece guías y recomendaciones generales sobre quiénes deben realizarse pruebas de detección. En Puerto Rico, la Ley 45-2016, conocida como: “Ley para Ofrecer la Prueba para el Virus de Inmunodeficiencia Humana (VIH) como parte de las Pruebas de Rutina de Toda Evaluación Médica”, establece que los planes médicos deberán ofrecer dentro de su cubierta, y como parte de los estudios de rutina de las evaluaciones médicas, una prueba de VIH al año.
“Orientamos sobre los argumentos y estigmas que observamos en nuestras comunidades y sobre dónde pueden realizarse las pruebas, qué conlleva un resultado positivo a una ITS o un resultado reactivo a una prueba de VIH. Muchas de estas infecciones tienen tratamiento.”, comentó Rafael Pagán Marfisi, coordinador de pruebas de VIH y Servicios a la Comunidad en el DS. “Nuestra labor es normalizar la prueba. Normalizar que las personas se realicen la prueba. Que conozcan que hay ciertos factores de riesgo de ciertas infecciones y que conozcan la manera de prevenirlas.”, afirmó Pagán Marfisi.
En los últimos años, las pruebas rápidas para detectar infecciones como el VIH, la sífilis y la hepatitis C amplían el alcance en las comunidades. El Sr. Pagán Marfisi explicó que estas pruebas facilitan el acercamiento de los servicios de salud a las comunidades mediante intervenciones directas. Sin embargo, reiteró que todas las ITS tienen un período ventana, es decir, un tiempo que debe transcurrir entre la exposición y la realización de la prueba para obtener un resultado confiable. En el caso del VIH, algunas pruebas rápidas detectan anticuerpos entre 28 días después de la exposición, mientras que las pruebas para sífilis y hepatitis C suelen requerir un periodo aproximado de 90 días. Las pruebas rápidas con un resultado reactivo deben obtener confirmación mediante una prueba de laboratorio.
Además, el Sr. Pagán mencionó que hay autopruebas para clamidia, gonorrea y tricomoniasis dirigidas a personas con anatomía vaginal, las cuales utilizan una muestra tomada por la propia persona y son acompañadas por servicios de teleconsulta. Aunque, según indicó, este tipo de prueba aún no está disponible en Puerto Rico, refleja una tendencia hacia modelos de diagnóstico más accesibles y centrados en el paciente.
Para consultas generales, puedes llamar al Programa de Prevención de ETS/VIH/HV del DS al (787) 765-1010 o visitar su página web.
